miércoles, 8 de marzo de 2017

UNIDAD DIDÁCTICA 2.

UNIDAD DIDÁCTICA 2: ORIENTACIÓN 

VALOR A TRABAJAR: LA AMISTAD

DEPORTISTA : KILIAN JORNET

PERSONAJE DEL LIBRO: EL ZORRO

   REFRAN SOBRE LA AMISTAD: A buen amigo, buen abrigo.

    Amistad, que bonita palabra, que grandeza de sentimiento de dar a cambio de nada,  que difícil de conseguir en éste camino. Amistad de verdad, larga y duradera, de la que siempre sabes que puedes hechar mano. Que afortunados aquellos seres humanos que conocen y sienten el verdadero significado de la amistad. ¿Podemos encontrar o intentar al menos explicar el valor de ésta palabra por medio de alguna historia deportiva?, vamos a pensar que si y vamos a reflexionar y aumentar los ángulos de visión.
   

   En ésta nueva entrada vamos a intentar trabajar principalmente el valor de LA AMISTAD a través de una unidad didáctica de orientación ( medio natural, ciudad, colegio). Pero no solamente es éste el valor principal a trabajar, hay otro muchos más de valores que también vamos  a trabajar de forma indirecta y a los cuales podemos hacer mención.   Vamos a aprovechar el visionado de un vídeo a partir del cual debemos de sacar nuestras conclusiones y tener respuesta para las siguientes cuestiones:

ACTIVIDADES A REALIZAR

1.- ¿ Cuales son los valores que destacarías a partir de ésta historia personal?

2.-¿ En qué consiste para ti el valor de la AMISTAD ?. Redacción de no más de 200 palabras en relación a éste valor y como lo relacionarías con el deporte del montañismo.

3.- Buscar información de los protagonistas del vídeo para ampliar los conocimientos e ideas.

4.- En algunos aspectos de tu vida, ¿ te ves reflejado en el vídeo, o algún caso cercano que conoces y no le prestas mucha atención?

5.- Trabajar a partir del vídeo y ampliar conocimientos en la figura de Kilian Jornet, ¿ quién es ? ¿ a que se dedica, y que sabemos o podemos aportar del deporte que practica?

6.- Como podemos mejorar de forma individual cada uno de nosotros el medio natural donde se desarrollarán las actividades que trataremos en ésta unidad didáctica.

                                       

       Como siempre decimos, éstas actividades no solo estarían destinadas a la escuela, las podemos aplicar en muchos más ámbitos y podemos trabajar a partir de aquí y llegar hasta donde queramos dado que es un abanico muy amplio de posibilidades lo que nos ofrece.

        En éste momento y tras ver el vídeo podemos trabajar en conocer otros ejemplos y figuras del trail así como ampliar conocimientos sobre ésta modalidad deportiva, y también asociaciones que ayudan a personas con discapacidad, como trabajan con ellos, como colaboran en sus proyectos deportivos o de inserción laboral, etc......podéis proponer en comentarios ideas.

ENLACES DE INTERÉS. KILIAN JORNET




VÍDEOS DE NUESTRO PROTAGONISTA





RELACIÓN DE ÉSTA UNIDAD DIDÁCTICA CON EL LIBRO DEL PRINCIPITO.

       En relación a nuestro libro de El principito, está unidad didáctica la relacionaremos con la imagen y el significado del personaje de el zorro. Trabajaremos en clase, a continuación el texto sobre el que debemos de reflexionar:


CAPÍTULO  XXI 

         Entonces apareció el zorro: —¡Buenos días! —dijo el zorro. —¡Buenos días! —respondió cortésmente el principito que se volvió pero no vio nada. —Estoy aquí, bajo el manzano —dijo la voz. —¿Quién eres tú? —preguntó el principito—. ¡Qué bonito eres! —Soy un zorro —dijo el zorro. —Ven a jugar conmigo —le propuso el principito—, ¡estoy tan triste! —No puedo jugar contigo —dijo el zorro—, no estoy domesticado. —¡Ah, perdón! —dijo el principito. Pero después de una breve refl exión, añadió: —¿Qué significa "domesticar"? —Tú no eres de aquí —dijo el zorro— ¿qué buscas? —Busco a los hombres —le respondió el principito—. ¿Qué significa "domesticar"? —Los hombres —dijo el zorro— tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas? —No —dijo el principito—. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? —volvió a preguntar el principito. —Es una cosa ya olvidada —dijo el zorro—, significa "crear vínculos... " —¿Crear vínculos? —Efectivamente, verás —dijo el zorro—. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos y no te necesito para nada. Tampoco tú tienes necesidad de mí y no soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si tú me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo... —Comienzo a comprender —dijo el principito—. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado... —Es posible —concedió el zorro—, en la Tierra se ven todo tipo de cosas. —¡Oh, no es en la Tierra! —exclamó el principito. El zorro pareció intrigado: —¿En otro planeta? —Sí. —¿Hay cazadores en ese planeta? —No. —¡Qué interesante! ¿Y gallinas? 23 —No. —Nada es perfecto —suspiró el zorro. Y después volviendo a su idea: —Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sol. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo. El zorro se calló y miró un buen rato al principito: —Por favor... domestícame —le dijo. —Bien quisiera —le respondió el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas. —Sólo se conocen bien las cosas que se domestican —dijo el zorro—. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame! —¿Qué debo hacer? —preguntó el principito. —Debes tener mucha paciencia —respondió el zorro—. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca... El principito volvió al día siguiente. —Hubiera sido mejor —dijo el zorro— que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios. —¿Qué es un rito? —inquirió el principito. —Es también algo demasiado olvidado —dijo el zorro—. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones. De esta manera el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando el día de la partida: —¡Ah! —dijo el zorro—, lloraré. —Tuya es la culpa —le dijo el principito—, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique... —Ciertamente —dijo el zorro. —¡Y vas a llorar!, —dijo él principito. —¡Seguro! —No ganas nada. —Gano —dijo el zorro— he ganado a causa del color del trigo. Y luego añadió: 24 —Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré un secreto. El principito se fue a ver las rosas a las que dijo: —No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie. Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo. Las rosas se sentían molestas oyendo al principito, que continuó diciéndoles: —Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer indudablemente que mí rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin. Y volvió con el zorro. —Adiós —le dijo. —Adiós —dijo el zorro—. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos. —Lo esencial es invisible para los ojos —repitió el principito para acordarse. —Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella. —Es el tiempo que yo he perdido con ella... —repitió el principito para recordarlo. —Los hombres han olvidado esta verdad —dijo el zorro—, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa... —Yo soy responsable de mi rosa... —repitió el principito a fin de recordarlo.

CAPÍTULO XXII 

       —¡Buenos días! —dijo el principito. —¡Buenos días! —respondió el guardavía. —¿Qué haces aquí? —le preguntó el principito. —Formo con los viajeros paquetes de mil y despacho los trenes que los llevan, ya a la derecha, ya a la izquierda. Y un tren rápido iluminado, rugiendo como el trueno, hizo temblar la caseta del guardavía. —Tienen mucha prisa —dijo el principito—. ¿Qué buscan? —Ni siquiera el conductor de la locomotora lo sabe —dijo el guardavía. Un segundo rápido iluminado rugió en sentido inverso. —¿Ya vuelve? —preguntó el principito. —No son los mismos —contestó el guardavía—. Es un cambio. —¿No se sentían contentos donde estaban? —Nunca se siente uno contento donde está —respondió el guardavía. Y rugió el trueno de un tercer rápido iluminado. —¿Van persiguiendo a los primeros vi ajeros? —preguntó el principito. 25 —No persiguen absolutamente nada —le dijo el guardavía—; duermen o bostezan allí dentro. Únicamente los niños aplastan su nariz contra los vidrios. —Únicamente los niños saben lo que buscan —dijo el principito. Pierden el tiempo con una muñeca de trapo que viene a ser lo más importante para ellos y si se la quitan, lloran... —¡Qué suerte tienen! —dijo el guardavía. 





ENLACES DE INTERÉS PARA AMPLIAR INFORMACIÓN

https://es.wikipedia.org/wiki/Kilian_Jornet





FRASES PARA REFLEXIONAR







VÍDEO LA AMISTAD EN EL DEPORTE


 VIDEO LA AMISTAD EN EL DEPORTE






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Nos vemos en la próxima entrada, esperamos tus comentarios ya que tratamos de aprender unos de otros y otros de unos........


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